lunes, 20 de agosto de 2007

La bici de ciudad


Realmente para desplazarnos en nuestro día a día nos sirve cualquier bicicleta que funcione adecuadamente (una bici de carreras, una de montaña, una de trial, una de paseo, una plegable ...), esto depende mucho de los gustos y opciones personales. Lo que si es cierto, es que tener una bici específica para movernos por la ciudad, con una configuración apropiada, nos facilita mucho las cosas. Hoy por hoy, lo más recomendable (y lo más difícil de conseguir en la isla) sería o una bici de paseo o una plegable. Lo más frecuente en nuestas calles suelen ser las bicis de montaña, con neumáticos destinados a pistas y manillar en forma de T. Mi propia bicicleta fue una bici de montaña que se ha ido reconvirtiendo. Una de las características que pueden hacer la bici de ciudad más cómoda, es que la espalda se encuentra erguida sobre ella (y no tumbados sobre el manillar, como ocurre con las bicis de carrera o las de montaña). Esto se consigue subiendo el manillar y bajando el sillín, de tal manera que el primero quede por encima del sillín. Si ponemos un manillar de paseo, en forma de cornamenta, que se acerque a nosostros, podremos llevar una postura más cómoda y relajada al pedalear por las calles. Al ir más erguidos veremos también mejor todo lo que tenemos alrededor y evitaremos con más eficacia las situaciones potencialmente peligrosas.

Un segundo elemento interesante es poder tener una cesta o un portabultos o transportín. A la hora de llevar el bolso, un libro, el chubasquero o un paraguas, la compra, etc, será una solución perfecta. La cesta puede ponerse en el manillar o bien sobre el transportin en la parte trasera, o al "modo sueco" en un lateral del mismo enganchada. El portabultos, con resortes o elásticos nos permitirán cargar muchos objetos.

Otro elemento a tener en cuenta es que la bici esté equipada con guardabarros, esto es muy útil para no ensuciarnos la ropa los días de lluvia. Las de montaña no suelen tenerlo, pero se les puede instalar fácilmente.

El cubre cadenas es un elemento que me parece excelente para la bici de ciudad, evita que te manches con la grasa, pero lamentablemente, solo lo traen de serie las bicis de paseo y algunas plegables, y encontrar uno que le vaya a tu bici, es harto difícil. En Tenerife me ha sido imposible conseguir uno para adaptarla a mi bici de montaña reconvertida.

El timbre (no la bocina, que es desagradable y estrambótica) es un elemento muy útil, para avisar de nuestra presencia a los peatones. En ciertas situaciones a veces lo más eficaz es pegar un grito, pero esto no quita nada de merito a la función del timbre.

Un buen candado también es un artículo que nos permitirá estar tranquilos mientras dejamos la bici Dios sabe dónde. Los que son en forma de U son los mejores, frente a los flexibles y más endebles.

Las luces y catadioptricos, son imprescindibles para mejorar nuestra seguridad, si no las trae de serie debemos añadirlas.

Si el cuadro está rebajado y no tiene barra central, pues será más fácil subir y bajarse en la ciudad.

Pero la bici urbana no es un artículo de lujo, más bien es un transporte humilde, y en Europa la gente suele optar por tener una bici modesta (con estos elementos más o menos) pero que si se nos pierde o nos la pierden no sea una tragedia y sea fácil adquirir otra, por lo que no debemos pretender hacer de la bici de ciudad algo más que un medio de trasporte eficaz, ecológico y bonito.

1 comentario:

Luis Quintana dijo...

¡Qué guapo!; qué información más interesente y útil. ¿Sabes?. Una de las primeras actuaciones que queríamos tomar desde la asociación era dar información de este tipo el día 22 de Septiembre (dia de la movilidad sin coches). ¿Te apuntas?. Espro conocerte pronto. Un abrazo